Retos para un músico del siglo XXI

Retos para un músico del siglo XXI

Quizá hace unos años, cuando todo “iba bien”, no parecía necesario preocuparse por el futuro de la música, de los músicos.

Ni siquiera nosotros mismos veíamos la posibilidad de quedarnos sin trabajo, de no ser capaces de aportar nada a la sociedad. O quizá no queríamos verlo.

Ser músico hoy, es un reto que va mucho más allá de tocar un instrumento con la mejor técnica y musicalidad. Para mi ser músico es mucho más que eso.

Los retos de un músico del siglo XXI

Desde hace un tiempo y pese al repunte del público de música clásica en España el último año, la situación que atraviesa el sector es crítica. ¿Por qué? Para mi hay un motivo claro: no somos capaces de conectar con el público del siglo XXI.

Ahora las cosas suceden mucho más deprisa, no hay tiempo para la reflexión y la profundidad emocional. Y eso parece que choca de bruces con nosotros, con nuestra música.

No te voy a engañar. Los músicos no estamos solos en esto, no somos los únicos responsables. La gerencia, la dirección artística de una orquesta o un teatro, las propias instituciones, cada una de las personas que trabaja para que los conciertos salgan adelante… Somos un equipo. Al menos, deberíamos serlo. Por un fin común, conectar con el público de hoy.

Está claro que para conseguir esa conexión hay que probar cosas, hay que equivocarse antes de acertar, y hay que estar dispuesto a asumir esos riesgos y también a que otras personas los asuman sin castigarlos por ello.

Quizá es el momento de replantearse el modelo de concierto, de desmitificar el elitismo de la música clásica (¿sabías que puedes ver una función en el Teatro de la Zarzuela por 2€?), de ser más cercanos y accesibles al público, de romper las barreras que nos hacen interpretar un repertorio de hace dos siglos con la misma mentalidad que tenían en aquella época.

La sociedad evoluciona, las necesidades cambian y ahora tenemos que adaptarnos manteniendo lo que nos hace únicos: la música.

Hay que interpretar con rigor, con calidad. Hay que ser exigente y tener ganas de mejorar y continuar aprendiendo cada día. Y hay que abrir los ojos.

Hay que tener presente que la música son emociones. El verdadero reto para un músico es emocionar al público y para ello tenemos que generar una conexión emocional con ellos.

Quizá te hayas preguntado alguna vez por qué hay artistas que, sin ser los más virtuosos o los más perfectos técnicamente, triunfan entre el gran público.

Es probable que tengan mucho carisma.

Puede ser que tengan una fuerte personalidad alineada con el público general, que estén dispuestos a saltarse las normas tradicionales o que sólo con verles te cautiven por su presencia en el escenario.

Tienen ese “algo” que les hace conectar de una forma especial con el público. Y tú también lo tienes, o lo puedes desarrollar. Todo comienza por conocerte, por recordar por qué haces música, por sentir qué pasa cuando existe esa conexión con el público…

Estoy seguro que con la reflexión que hoy nos falta, con el tiempo que no tenemos y teniendo la música como referente, si has llegado a estas líneas te estarás replanteando cosas, estarás abierto a escuchar ideas y estarás un paso más cerca de conectar con tu público.

Sería fantástico que me dejaras tus comentarios, que me ayudaras tú a descubrir nuevas perspectivas, a conocerte un poco mejor. De la mano podemos hacer que la música clásica vuelva a su lugar en la sociedad.